Yoga en familia | Yoga con niños
Tus peques se hacen mayores. Es hora de que les dejes descubrir su cuerpo, disfrutar de su movimiento. Esta exploración les aporta fuerza y elasticidad, pero también les hace ver que tienen la capacidad de relajarse y de cuidarse.
Este autoconocimiento no está reñido con pasárselo bien. Así que de una forma lúdica vamos a movernos, estirar, flexionar, cantar, descansar, respirar, meditar…
¿Y que logran con ello? Aprenden a respirar de forma correcta, lo que les ayuda a liberar tensiones y a incrementar la atención y la memoria. Esto va genial para los estudios y para las relaciones sociales. Además, aumentan su fuerza, flexibilidad y sensibilidad. Y logran una mejor postura corporal, un mayor equilibrio, coordinación y destrezas motoras.
Nunca desde la competitividad, sino desde la propia consciencia corporal. Y siempre en un espacio de confianza en el que se sienten libres de expresarse, de conocerse y de quererse tal cual son, aumentando así su autoestima.
¿Les permites que crezcan descubriendo su cuerpo?